Casa en el Campo
El encargo consistía en el diseño de una vivienda familiar destinada al uso de fines de semana y vacaciones. La parcela, situada en primera línea de un pantano, contaba con un valor excepcional: sus vistas privilegiadas sobre el agua, que se convirtieron desde el primer momento en el eje principal del proyecto y condicionaron cada decisión de diseño.
Se planteó una arquitectura de líneas simples y claras, donde todas las estancias se orientan hacia el paisaje y se articulan en torno a una amplia terraza que actúa como prolongación natural del interior. La continuidad entre el espacio habitable y el exterior es uno de los valores más destacados de la propuesta.

La materialidad combina hormigón gris industrializado con carpinterías de madera, generando un equilibrio entre sobriedad contemporánea y calidez. La elección de estos materiales responde tanto a criterios estéticos como a su durabilidad y bajo mantenimiento, especialmente relevantes en una vivienda de uso vacacional.
En la planta superior se dispone un amplio espacio multiusos destinado a juegos, invitados o zona de televisión, que cuenta además con su propia terraza privada.
El resultado es una vivienda concebida bajo los principios de atemporalidad, elegancia y funcionalidad, donde arquitectura y paisaje dialogan de manera armónica y el entorno natural se convierte en el verdadero protagonista.