Con la cubierta terminada y los muros bien aislados, llega el momento de abordar las instalaciones.
En esta fase es importante reconsiderar cualquier cambio antes de avanzar, ya que se instalan las bajantes de los baños, se distribuye el agua y se tiende la instalación eléctrica hacia los puntos específicos. También se coloca el pladur en las distintas estancias.

La obra se llena de actividad y energía, con fontaneros, electricistas, instaladores de pladur y obreros ocupados en cada detalle, desde las bajantes hasta los acabados.
Para este punto, muchas decisiones deben estar tomadas: los elementos del baño (inodoros, grifos, muebles) afectan la instalación de fontanería, y las luces, aunque no estén completamente definidas, deben estar casi decididas. Todo empieza a tomar forma de manera definitiva.

